dissabte, 8 de març de 2008

ETA també vota

Eta también vota
Santiago Alba Rico y Carlos Fernández Liria
Rebelión

Hace unas horas ha muerto asesinado Isaías Carrasco, un exconcejal del PSOE, en el portal de su casa en Mondragón (Guipúzcoa). A la espera de una reivindicación, todo parece indicar que ETA se ha comportado como todos, por distintos motivos, preveíamos y ha acudido a votar, pistola en mano, dos días antes de las elecciones del próximo domingo. Llama a la abstención, pero no ha podido abstenerse; llama a la abstención, pero ha querido participar disparando a un trabajador de 43 años que no ocupaba ningún cargo público, que no tenía escolta y que estaba en compañía de su hija. Se ha sumado de la peor manera a los que pasado mañana votarán para que sigan acumulándose los muertos, los torturados, los encarcelados, los atropellos al Derecho, los golpes a la democracia. ¿A favor de quién ha votado ETA? No lo sabemos y no queremos saberlo, pues cualquier cálculo en estos momentos sólo beneficia a los que, de un lado y de otro, se han puesto ya a hacer sus cálculos. Hay votos en blanco y hay votos en negro. Hay votos nulos y votos que anulan. Sabemos, en cualquier caso, contra quién ha votado. Ha votado contra un hombre que no iba a votar al PP. Ha votado contra los que, contra el PP, defendían a duras penas la negociación. Ha votado también contra algunos de los que defendemos el derecho a la autodeterminación. Ha votado contra las víctimas de la doctrina Garzón y contra muchos de los que nos opusimos al sumario 18/98. Y ha votado, antes de todo eso, contra el mínimo de decencia que se debe imponer a sí mismo un grupo que sigue pretendiendo ser, contra todas las evidencias, revolucionario y emancipador.

No sabemos hacia dónde se dejarán llevar el día 9 los ciudadanos vascos y españoles, pero no vamos a dejar que nuestro voto nos lo imponga ETA. Decidimos abstenernos antes de que ETA pidiera la abstención y no vamos a dejar de hacerlo ahora que ETA ha decidido votar a su manera. El domingo nos abstendremos dos veces: una contra los que querrán aprovechar este asesinato para seguir yugulando el derecho y la democracia y otra contra ETA, que es la que ha asesinado.