dissabte, 22 de setembre de 2007

Llibres lliures...

(Entrada publicada originàriament l'11 d'agost de 2007 al bloc cat.bloctum.com/diferenciairepeticio)

…d’intercanvi comercial. Així són els exemplars que el Xavi em va passar ahir: Lo queremos todo, de Nanni Ballestrinni; Un diálogo sobre el poder de Michel Foucault; Cicles de protesta en el capitalisme contemporani, d’Antoni Castells i Gemma Ubasart;Torres más altas, de Santiago Alba Rico i La revolución y nosotros, que la quisimos tanto, de Daniel Cohn-Bendit. Gràcies!

A més, fer-se unes birretes al barri del Carme i gaudir d’una bona conversa sempre és una manera agradable de passar una vesprada d’estiu, sobretot quan, de casualitat, fas algun descobriment que pot tenir certa trascendència, com és el cas d’anar passejant pel carrer de baix i trobar-te amb una llibreria nova amb molt bona pinta… Llàstima que estigués tancada a les hores en què vam passar!

Però tornaré. No podria no fer-ho després de llegir el què avui deia el diari Levante…

Cómo atreverse a abrir dos librerías en El Carmen en plena canícula
Poëme y Ubik toman el relevo de establecimientos históricos

Dos librerías nada convencionales han abierto sus puertas en la calle Baja en el Barrio del Carmen de la ciudad de València. Se trata de Ubik y Poëme, que sustituyen a librerías ya desaparecidas como El Cobertizo, Macondo o Cavallers, y que también tienen una filosofía en común: invitar a todo tipo de gente a acercarse e interesarse por un nuevo tipo de cultura. Ricardo de Labra y Jaime Ortega tienen el papel de acercar al público un tipo de literatura que es difícil de encontrar en grandes superfícies o en las librerías tradicionales. “Aquí sólo tenemos libros firmados por autores buenos que es necesario leer y que a todo el mundo le deberían interesar. Utilizamos la literatura como una forma de protesta, además de hacer lo que nos gusta“, afirma De Labra.

Los dos establecimientos son relativamente nuevos, aunque sus propietarios ya tienen experiencia previa. No echan raíces en ninguna ciudad y a su vez abren paso a otro tipo de escritores y literatura que generalmente no se encuentra en las librerías habituales. Tanto en Poëme como en Ubik se aparecen títulos que interesan a un público lector más alternativo y menos comercial, pero su pretensión es llegar a todo tipo de gente. “Nos gustaría que viniera alguien que no supiera nada de los temas que tenemos en nuestras estanterías y enseñarles a leerlos y a sentirlos. A Poëme puede venir cualquiera y sentarse en el sofá a leer un libro sin necesidad de comprarlo e incluso puede llevárselo a casa y devolverlo si no le ha gustado“, explica De Labra.

Los dos propietarios se conocen de apenas unas semanas pero ya se han convertido en amigos. Es frecuente pasar de visita y verlos juntos hablando sobre poetas y literatos mientras fuman un cigarrillo.

Poëme, un establecimiento pequeño creado a partir de muebles customizados, se dedica sobre todo a autores de poesía mientras que Ubik presenta libros sobre arte, narrativa y la novedosa literatura experimental, un género que no se puede enmarcar dentro de ningún sector literario pero que al parecer cada vez tiene más adeptos, “la gente compra libros en los aeropuertos, en librerías enormes que lo único que hacen es jugar con las novedades para ganar más dinero. Hay que tener en cuenta que no todo lo que está encuadernado es un libro, más bien es literatura de entretenimiento y eso no nos interesa“, afirma Ortega.

La gran diferencia reside en el trato individual y personalizado con el que atienden a cada visitante, “cuando estuve en Málaga con un proyecto similar no vendí un libro en cuatro meses pero no me importó”, sentencia De Labra. Los dos propietarios parecen reencarnados en los libreros de antes, de los que muchos piensan que ya no quedan o que están muy escondidos. Conocen todos los títulos que tienen dentro de sus librerías e incluso datos concretos de las vidas de los autores “Theodor Adorno dijo que después de Auschwitz era imposible cualquier forma de belleza, pero su perspectiva cambió cuando leyó una obra de Paul Celán. Sus poemas son pura belleza pero no la banaliza”, afirma De Labra.

Ambos se definen a sí mismos como “libreros salvajes” y aunque los dos son madrileños han creado en la Ciutat Vella de València su paraíso personal de literatura con la puerta abierta de par en par para que todo el mundo entre sin problemas.